En la película Verónica he realizado las fotografías para el póster y material promocional y algunas fotografías para arte y decorados, pero el verdadero reto surgió cuando mi hermano Javi, director de arte de la peli, me llamó para encargarme un forillo para el decorado principal de la película.

Un forillo es un trampantojo. Un fondo generalmente de lona impresa, que se utiliza en cine para dar la sensación de que el decorado está en el lugar que requiera la ficción, y no en un plató. Generalmente representa el exterior que rodea al decorado y que se ve a través de las ventanas.

No era el primer forillo que me encargaban. He hecho forillos para Carlos Saura en Iberia e Io Don Giovanni (ya os contaré la que liamos en esta película) y para muchas otras pelis y series. Pero sí ha sido el primero que tenía que funcionar perfectamente tanto para secuencias de día como secuencias de noche. Lo normal es imprimir un forillo para día y otro para noche, y hacer el cambio según la escena que se rodase.

Boceto en 3D del decorado de "Verónica" realizado por Javier Alvariño

Planteamiento.

Javi me enseño un boceto del forillo que había disparado él mismo y montado en un 3d del decorado. El forillo estaba formado por 5 fotos de fachadas de edificios del barrio de Vallecas, en la zona de Palomeras, tomadas desde 3 ventanas diferentes a una altura similar.

Junto a Pablo Rosso, director de fotografía de la peli, planteamos un sistema de retroiluminación por el que imprimiríamos a dos caras un mismo forillo: Una sería la ciudad de día y otra una impresión de negro puro solamente con los puntos de luz de la noche (ventanas, farolas…). El forillo se montaría con el lado de luz día hacia el decorado y varíando la intensidad de luz a un lado u otro del forillo, podríamos conseguir variar la sensación dia/noche pudiendo conseguir rapidamente un look de amanecer, noche total o atardecer. Cuando apagaban las luces de la iluminación frontal del forillo, y retro iluminábamos la impresión trasera, la luz de la noche se filtraba con la información que teníamos de esa habitación retroiluminada ahora.

Aparte de la rapidez que se gana al cambiar de dia a noche, lo que permite este tipo de forillo es que se pueda conseguir reproducir horas intermedias como atardecer o amanecer.

Además, al poder “encender” o “apagar” ventanas con una retroiluminación selectiva se le puede dar más vida al fondo variando la intensidad y color de la luz que se aplica a cada ventana.

El jefe de eléctricos supervisa la retroiluminación de una ventana del forillo

Disparando las fotos.

Para disparar las fotos decidimos utilizar 5 cámaras de fotos a la vez, con los mismos parámetros y totalmente estáticas. Utilizamos walkie talkies para poder comunicarnos y sincronizar los disparos. Realizamos fotos en un periodo de 4 horas, para tener imágenes a diferentes intensidades y colorimetrías, desde luz dia a noche total.

En este paso, es fundamental que las cámaras no se muevan nada, y no se varíe ni el diafragma ni el foco, sino podría dar lugar a problemas a la hora de montar unas fotos con otras.

Cada vez que hacíamos una foto, hablabamos por walkie para sincronizar el disparo y cantábamos los parámetros para que todas las fotos fueran más o menos iguales de exposición.

Hicimos muchas más fotos de noche que de día, ya que necesitabamos tener la mayor cantidad de ventanas y puntos de luz encendidos. Incluso teníamos una persona en los edificios que fotografiábamos llendo casa por casa y pidiendo a los vecinos que encendieran las luces de las habitaciones que daban a la calle.

Tres de las seis cámaras con las que disparamos el forillo.

Primera fase postproducción.

La primera parte de la postproducción consiste en conseguir un montaje fotorealista con los 5 encuadres diferentes tanto en día como en noche. Para eso, una vez tenemos seleccionadas nuestras 5 fotos día y 5 fotos noche de cada cámara lo que hice fue montar en parejas esas fotos. Una vez tenemos cada pareja de imágenes asociadas y perfectamente alineadas, vamos componiendo el montaje.

Segunda Fase Postproducción.

Una vez tenemos el montaje fotorealista acabado, lo llevamos a nuestras necesidades de un forillo de 5×50 metros. Lo primero es hacer un lienzo a esa escala y empezar a meter nuestras piezas del puzzle. Repetimos algún bloque y sacamos recursos de unos y otros para conseguir un resultado más armonioso, tanto en día como en noche.

Como clonamos el bolque central Javi me pasó unas indicaciones para hacerlo menos repetitivo y más armonioso.

Este es el resultado final del forillo, en día y noche.

Entrega e impresión.

La entrega del forillo a la imprenta consisitió en dos archivos .tiff a escala real (500×5000 cm) y a una resolución de 40 ppp. Entregamos un archivo para el forillo día y otro para el forillo noche.

La impresión a doble cara de este barbaridad de forillo la realizaron increiblemente  bien en Sanca. Primero tuvimos que hacer unas pruebas de impresión para decidir la tela en la que imprimiríamos el forillo y, una vez elegida la tela, tuvimos que hacer varias pruebas para encontrar la densidad de negros y conseguir el efecto día/noche que queríamos. Tenían una máquina especial para poder imprimir a doble cara, tener en cuenta que las ventanas y puntos de luz de la noche tienen que encajar totalmente con el otro lado, sino ese error de paralelaje estropearía todo el trabajo.

Estoy muy contento del resultado final de hecho hemos vuelto a utilizar la misma técnica en Fe de etarras, la película de Borja Cobeaga, que produce Netflix con Mediapro.

En el trailer de la película podéis ver algún plano con el forillo